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Legislación28 de septiembre de 2026por Jornatrack

Infracciones leves, graves y muy graves en control horario: la tabla completa 2026

Infracciones leves, graves y muy graves en control horario: la tabla completa 2026. Te contamos lo que dice la ley y cómo cumplirlo con Jornatrack, sin complicaciones.

Infracciones leves, graves y muy graves en control horario: la tabla completa 2026

Infracciones leves, graves y muy graves en control horario: la tabla completa 2026

La tabla de infracciones leves graves y muy graves en control horario es una de las consultas que más inquieta a gerentes y responsables de RRHH de pymes. Y tiene sentido: muchas empresas llevan años fichando en papel, en Excel o en sistemas internos muy básicos, pero no siempre tienen claro qué pasa si la Inspección de Trabajo revisa el registro y detecta errores, ausencias, datos incompletos o jornadas que no coinciden con la realidad.

La primera idea importante es esta: no todas las incidencias tienen el mismo peso. Un defecto meramente formal no es lo mismo que no llevar ningún registro. Tampoco es igual entregar tarde un documento que ocultar información, falsear datos o impedir una actuación inspectora. Por eso conviene entender bien cómo funcionan las infracciones, cuándo pueden ser leves, cuándo son graves y en qué situaciones el problema puede escalar hacia un riesgo mucho mayor.

En materia de jornada, la obligación básica está en el artículo 34.9 del Estatuto de los Trabajadores. La empresa debe garantizar el registro diario de jornada, incluyendo el horario concreto de inicio y finalización de la jornada de cada persona trabajadora. Además, debe conservar los registros durante cuatro años y mantenerlos a disposición de las personas trabajadoras, sus representantes legales y la Inspección de Trabajo y Seguridad Social.

Esto significa que el control del tiempo de trabajo no es una recomendación interna ni una buena práctica voluntaria. Es una obligación legal. Y cuando una empresa no puede acreditar bien el horario real de su plantilla, el riesgo deja de ser teórico.

Qué dice la ley sobre las infracciones en control horario

El marco sancionador está en la Ley sobre Infracciones y Sanciones en el Orden Social, conocida como LISOS. Esta norma clasifica las infracciones laborales en leves, graves y muy graves, y fija las cuantías económicas aplicables en cada caso. En el terreno concreto del registro de jornada, la referencia clave está en el artículo 7.5 de la LISOS, que considera infracción grave la transgresión de las normas y límites legales o pactados en materia de jornada, trabajo nocturno, horas extraordinarias, horas complementarias, descansos, vacaciones, permisos, registro de jornada y tiempo de trabajo en general.

Por tanto, cuando hablamos de control horario, la ausencia de registro, un registro incompleto, un sistema que no permite acreditar la jornada o un fichaje claramente irregular suelen situarse en el terreno de las infracciones graves. No estamos hablando de un simple descuido administrativo si afecta a la jornada real de los trabajadores.

Ahora bien, eso no significa que todo sea automáticamente grave o muy grave. Puede haber situaciones formales menores, como no exponer el calendario laboral en lugar visible, que la LISOS encuadra dentro de las infracciones leves. También puede haber supuestos más serios, como obstruir la actuación de la Inspección, impedir el acceso al centro o negarse a colaborar, que pueden elevar mucho el riesgo.

Tabla completa 2026: infracciones leves, graves y muy graves

Esta tabla resume las cuantías generales en materia de relaciones laborales y empleo para 2026. Es importante leerla con un matiz: el incumplimiento específico del registro de jornada se encuadra normalmente como infracción grave, pero el contexto puede añadir otros riesgos si hay fraude, reincidencia, obstrucción o perjuicio para trabajadores.

Tipo de infracción

Cuantía general 2026

Ejemplos relacionados con control horario

Lectura práctica para pymes

Leves

De 70 a 750 €

Incumplimientos formales o documentales menores; por ejemplo, no exponer en lugar visible el calendario laboral vigente.

No suelen ser el núcleo del problema del fichaje, pero revelan desorden documental.

Graves

De 751 a 7.500 €

Transgresión de normas sobre jornada, descansos, horas extra, permisos o registro de jornada.

Es el escenario típico cuando falta el registro horario o no se puede demostrar bien la jornada.

Muy graves

De 7.501 a 225.018 €

Supuestos más severos: impagos reiterados, vulneraciones graves de derechos, trabajo de menores en determinados casos u obstrucción muy grave a la Inspección.

No es la calificación ordinaria por un error de fichaje, pero puede aparecer si el problema va unido a fraude, ocultación o bloqueo de la inspección.

Las cuantías generales están fijadas en el artículo 40 de la LISOS: las leves van de 70 a 750 euros; las graves, de 751 a 7.500 euros; y las muy graves, de 7.501 a 225.018 euros. La propia norma divide cada tramo en grado mínimo, medio y máximo.

Por qué el incumplimiento del registro horario suele ser grave

El motivo es sencillo: el registro de jornada no existe solo para tener una tabla de horas. Sirve para comprobar si se respetan los límites de jornada, si hay horas extraordinarias, si se cumplen los descansos y si el horario registrado coincide con la realidad. Cuando ese dato falla, la empresa pierde una pieza fundamental de prueba.

Imaginemos una pyme con 14 trabajadores que ficha en una hoja semanal. Cada viernes, todos firman la misma plantilla con horarios idénticos. Si la Inspección revisa el sistema, puede preguntarse si el registro se hizo realmente cada día, si los trabajadores ficharon de forma personal, si hubo pausas no reflejadas o si las horas reales fueron distintas. El problema no es solo que el soporte sea papel; el problema es que el control puede parecer reconstruido a posteriori.

Otro ejemplo: una empresa usa Excel y una única persona completa las horas de toda la plantilla al final del mes. Aunque los datos cuadren matemáticamente, el sistema puede no demostrar que cada trabajador fichó en el momento real de entrada y salida. Si además hay turnos, teletrabajo, desplazamientos o atención fuera del horario habitual, el riesgo aumenta.

Por eso, dentro de la tabla de infracciones leves graves y muy graves, el registro horario irregular no debería verse como una simple falta administrativa. En la práctica, suele entrar en el bloque de infracciones graves porque afecta al tiempo de trabajo.

Qué criterios hacen que una sanción suba o baje

La LISOS no aplica las multas de forma automática en todos los casos. Una vez calificada la infracción, la sanción se gradúa atendiendo a varios criterios: negligencia, intencionalidad, fraude, connivencia, incumplimiento de advertencias previas, cifra de negocios, número de trabajadores afectados, perjuicio causado y cantidad defraudada.

Esto es clave para entender el riesgo real. No es lo mismo una empresa que tiene un sistema digital, pero detecta y corrige una incidencia puntual, que otra que lleva meses sin registro horario fiable. Tampoco es igual afectar a un trabajador que a toda la plantilla. El número de personas afectadas puede influir en la graduación, y la persistencia continuada de la infracción puede llevar la sanción al máximo de la calificación correspondiente.

En otras palabras: el importe no depende solo de la etiqueta “grave”. Depende de cómo se ha producido el incumplimiento, durante cuánto tiempo, con qué impacto y con qué actitud empresarial.

Ejemplos numéricos para entender el riesgo

Una pyme con 6 empleados que no conserva registros diarios puede enfrentarse a una infracción grave. Si la sanción se queda en grado mínimo, el rango va de 751 a 1.500 euros. Si la Inspección aprecia mayor entidad, puede pasar al grado medio, de 1.501 a 3.750 euros. Y si hay incumplimiento generalizado, reiteración o falta de colaboración, puede alcanzar el grado máximo, de 3.751 a 7.500 euros.

En una empresa de 20 trabajadores, el riesgo no solo está en la multa base. También está en que el número de trabajadores afectados puede utilizarse como criterio de graduación. Además, si el registro defectuoso oculta horas extraordinarias no pagadas o no cotizadas, el problema ya no se limita al documento de fichaje: puede abrir la puerta a reclamaciones salariales, diferencias de cotización y actas complementarias.

Otro caso habitual es el de una inspección en la que la empresa no puede aportar los registros cuando se le solicitan. Si hay un retraso menor, podría analizarse como una incidencia formal. Pero si la conducta perturba, retrasa o impide la actuación inspectora, la LISOS regula la obstrucción a la labor inspectora, que puede calificarse como grave o incluso muy grave en determinados supuestos.

Papel, Excel y fichaje irregular: dónde suele estar el problema

El papel y Excel no son automáticamente ilegales por sí mismos en el marco vigente, pero se han convertido en sistemas cada vez más débiles para justificar el registro. La razón es práctica: no siempre permiten demostrar quién fichó, cuándo fichó, si el dato se modificó después o si el registro se hizo realmente al inicio y finalización de la jornada.

El problema aparece cuando el registro es demasiado perfecto. Todos entran siempre a la misma hora, nadie se retrasa, no hay pausas, no hay incidencias, no hay modificaciones y todos los días parecen idénticos. En una inspección, esa uniformidad puede generar dudas, sobre todo si la actividad real de la empresa demuestra otra cosa.

También hay riesgo cuando el fichaje depende de una persona encargada de rellenar los datos por todos. Puede parecer una forma de ahorrar tiempo, pero debilita la prueba. El registro de jornada debe reflejar la realidad diaria de cada trabajador, no una reconstrucción administrativa posterior.

Qué cambia con el registro horario digital

A fecha de esta actualización, 22 de julio de 2026, la obligación general de llevar un registro diario de jornada ya está vigente, mientras que el desarrollo específico del futuro registro horario digital sigue pendiente de publicación definitiva. El Ministerio de Trabajo ha defendido que el nuevo modelo sea digital y accesible para la Inspección, pero las empresas deben atender al texto final que se publique en el BOE para conocer requisitos y plazos concretos.

Esto no significa que las pymes deban quedarse quietas. Al contrario: si el sistema actual ya es débil, la transición hacia un modelo digital será más urgente. Un registro horario digital bien implantado permite centralizar la información, conservar datos durante cuatro años, consultar fichajes con rapidez y reducir la dependencia de papeles o archivos editables.

Aquí es donde entra la búsqueda de soluciones de fichaje digital empresas. No se trata de implantar tecnología por moda, sino de reducir exposición legal. Un buen sistema ayuda a que el control horario sea diario, claro y verificable.

Señales de que tu empresa está cerca de una infracción grave

Una empresa puede estar cerca de una infracción grave si no registra la jornada todos los días, si conserva solo resúmenes mensuales, si no recoge hora de entrada y salida, si no puede localizar registros antiguos, si usa hojas firmadas de golpe o si los datos no coinciden con la realidad del negocio.

También es una señal de riesgo que los trabajadores no sepan cómo fichar, que cada responsable use un sistema distinto o que RRHH tenga que reconstruir la jornada a partir de correos, turnos, mensajes o partes internos. El control horario no debería depender de memoria ni de buena voluntad.

La pregunta práctica para una pyme no es “¿tenemos algún documento?”, sino “¿podemos demostrar bien la jornada real de cada trabajador durante los últimos cuatro años?”. Si la respuesta no es clara, hay exposición.

Cómo te ayuda Jornatrack

Jornatrack ayuda a reducir ese riesgo porque convierte el registro de jornada en un proceso diario y ordenado. Cada trabajador ficha, la empresa conserva la información y el responsable puede consultar los datos cuando lo necesita. Esto evita depender de hojas sueltas, documentos dispersos o Excels que se completan tarde.

Para gerentes de pyme, Jornatrack aporta claridad: el fichaje deja de ser una tarea improvisada y pasa a formar parte de la rutina de trabajo. Para RRHH, reduce revisiones manuales, errores de transcripción y dudas sobre qué ocurrió en una fecha concreta. Para la empresa, facilita tener el registro preparado si hay una revisión.

Jornatrack no sustituye el criterio de una asesoría laboral ni cambia lo que dice la LISOS, pero ayuda a trabajar con un sistema más alineado con el futuro registro horario digital. Si la tendencia normativa exige más trazabilidad, tener una solución de fichaje digital empresas permite llegar con menos prisa y menos incertidumbre.

Lo que debes recordar antes de revisar tu sistema

La tabla de infracciones leves graves y muy graves en control horario deja una idea clara: el incumplimiento del registro de jornada no suele ser una falta menor. En el marco actual, los problemas vinculados a jornada, descansos, horas extraordinarias y registro horario encajan normalmente como infracciones graves, con multas de 751 a 7.500 euros. Las infracciones leves suelen quedar para incumplimientos formales de menor entidad, y las muy graves aparecen en escenarios más severos, especialmente si hay fraude, ocultación, impago reiterado u obstrucción seria a la Inspección.

Para una pyme, la mejor defensa no es esperar a que llegue una inspección, sino revisar ahora el sistema de fichaje. Si depende de papel, Excel, horarios teóricos o registros completados a posteriori, el riesgo no es abstracto. Está en la propia forma de trabajar.

Un registro digital, ordenado y fácil de consultar reduce errores, mejora la prueba y evita que el cumplimiento dependa de documentos frágiles. Cuanto antes se ordene el proceso, menos margen habrá para sanciones, reclamaciones y problemas internos.

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